TRASTORNO
jueves, 24 de octubre de 2013
domingo, 20 de octubre de 2013
TRASTORNO DE: EL ATAQUE DE PANICO EN HONDURAS
miércoles, 16 de octubre de 2013
TRASTORNO LIMITE DE LA PERSONALIDAD
El Trastorno Límite de la Personalidad , como todo síndrome, está sujeto a las diferencias individuales, presentando variantes que confunden a los terapeutas en el diagnóstico. Todavía existen incluso psiquiatras que no reconocen el síndrome como una enfermedad.
Los familiares de las personas afectadas por este trastorno se sienten impotentes y confusos. No entienden qué ocurre, qué están haciendo mal en su vida, o qué podrían cambiar con tal de mejorar la situación que padecen.
Acuden a especialistas en busca de consejo y orientación, pero a menudo la propia urgencia y angustia del problema, así como la ausencia de centros especializados para abordar esta enfermedad en todos sus ámbitos, hace que se haga difícil tratar el caso desde una óptica integradora.
Muchas de las personas que acuden a los centros sanitarios y a los terapeutas en busca de ayuda son padres afectados por el problema de sus hijos, pero es un problema que afecta también a otros familiares.
Características del síndrome
El Trastorno Límite de la Personalidad, como todo síndrome, está sujeto a las diferencias individuales, presentando variantes que confunden a los terapeutas en el diagnóstico. Todavía existen incluso psiquiatras que no reconocen el síndrome como una enfermedad.
El patrón más habitual es una inestabilidad crónica en el principio de la edad adulta, con episodios de grave descontrol afectivo e impulsivo y alta demanda de los recursos de salud mental.
En bastantes casos hay antecedentes familiares por parte de alguno o ambos padres, con problemas mentales, droga dicción o alcoholismo.
El deterioro causado por el trastorno y el riesgo de suicidio son mayores en los primeros años de la edad adulta y van desapareciendo gradualmente con la edad.
Durante la cuarta y quinta décadas de la vida, la mayoría de los sujetos con este trastorno logran una mayor estabilidad en sus relaciones y su actividad profesional.
Los enfermos
Los afectados son muy receptivos y tienen una gran capacidad para la manipulación. Suelen culpar de todos sus problemas a las personas con las que conviven.
En ellos los métodos educativos habituales no parecen funcionar. Nuestros esfuerzos por explicarles su situación o la realidad en que la viven son inútiles, porque parecen no escucharnos.
La convivencia es una constante lucha para intentar reconducirlos a la vía de la normalidad. Es muy difícil conseguirlo sin ayuda y el fracaso de la familia se manifiesta en forma de separaciones de los cónyuges y depresiones. El cambio en la vida familiar afecta a todos los niveles.
Descripción de las conductas e idealizaciones
Es frecuente que los sujetos con expresen ira intensa e inapropiada a la situación o que tengan problemas para controlarla. Pueden mostrar sarcasmo, amargura persistente o explosiones verbales. Frecuentemente, la ira es desencadenada cuando consideran que una de las personas de su entorno no se ocupa de ellos o piensan que les abandonan. Estas expresiones de ira suelen ir seguidas de sentimientos de pena y culpabilidad y contribuyen a la cognición que tienen de ser malos.
La ira se produce incluso ante una separación que en realidad es por tiempo limitado o cuando se producen cambios inevitables en los planes (por ejemplo, reacción de desesperación brusca cuando el clínico les anuncia el final de su tiempo de visita, angustia o enfurecimiento cuando alguien importante para ellos se retrasa, aunque solo sea unos minutos, o cuando tiene que cancelar su cita con él).
Estos temores de abandono están relacionados con la intolerancia a estar solos y con la necesidad de estar permanentemente acompañados de otras personas. Sus exagerados esfuerzos para evitar el abandono pueden incluir actos impulsivos como los comportamientos de auto mutilación o suicidas.
Pueden idealizar a sus familiares, a quienes se ocupan de ellos o a sus amantes las primeras veces que empiezan a salir, pedirles que estén mucho tiempo a su lado y compartir muy pronto los detalles más íntimos. Sin embargo pasan rápidamente de idealizar a los demás a devaluarlos, pensando que no les prestan suficiente atención, que no les dan lo que ellos quieren o no "están" lo suficiente.
Son propensos así mismo a los cambios drásticos en su opinión sobre los demás, que pueden ser vistos alternativamente como pilares beneficiosos o absolutamente perniciosos. Tales cambios suelen reflejar la desilusión con alguna de las personas que les atienden y cuyas cualidades positivas han sido idealizadas en un principio y de quien posteriormente esperan el rechazo o el abandono.
Estos sujetos pueden cambiar bruscamente desde el papel de suplicar la necesidad de ayuda hasta el de vengador de una afrenta ya pasada.
Si bien lo habitual es que su auto imagen esté basada en verse un ser malvado o desgraciado, a veces los individuos con este trastorno tienen también el sentimiento de que no existen en absoluto, como una sensación de vacío.
Se aburren con facilidad y están buscando siempre algo que hacer, y pueden tener la necesidad de controlar ellos a otros o acusarlos de querer ejercer un control sobre ellos.
Tienen una sensibilidad interpersonal especial: algunos poseen una habilidad asombrosa para "leer" en la gente y descubrir sus puntos débiles.
También tienden a parecer más competentes de lo que en esos momentos son. A veces ocultan bajo una especie de máscara su verdadero estado.
Actitudes auto destructivas
Los actos de auto mutilación (cortarse o quemarse) y las amenazas e intentos de suicidio son muy frecuentes.
Estos actos auto destructivos suelen estar precipitados por los temores a la separación o al rechazo, o por la expectativa de tener que asumir una mayor responsabilidad.
Tratamiento
El tratamiento debe ser realizado por especialistas con experiencia en este tipo de trastornos, tanto psicoterapia como farmacológico.
Un tratamiento adecuado del trastorno límite de la personalidad necesita ser . Hace falta recurrir a psiquiatras, psicólogos, educadores especializados, centros de día o urgencias psiquiátricas y ayuda a la familia. El tratamiento debe aplicarse en toda su intensidad, y de forma continuada, cuando el paciente tenga entre los 12 y los 35 años, precisamente en el período en el que una persona desarrolla su carácter y decide su orientación vital y profesional.
Estas personas, al no haber desarrollado los suficientes recursos propios para hacer frente a nuevas dificultades y situaciones y en muchas ocasiones no ser conscientes de ello, necesitan toda la ayuda que se les pueda dar; pero sin hacer las cosas por ellos, tratando de no alimentar su extrema dependencia e intentando que aprendan a hacer las cosas por sí mismos.
Afortunadamente, la enfermedad suele mejorar conforme el paciente va creciendo y madurando
Tipos de terapias
Lo primero que hay que tener en cuenta es que el uso de medicación en estos pacientes ha de ir siempre acompañado de una psicoterapia. La medicación como único tratamiento no es en absoluto recomendable.
El tratamiento psicológico tenemos que asumir que es imprescindible; y lo habitual es que los primeros resultados sean obtenidos a largo plazo. El conocimiento de la efectividad de las terapias es objeto de estudio continuo por parte de las distintas escuelas. Entre éstas están:
- Terapia Cognitiva
- Psicoterapia Psicoanalítica
- Terapia Irónica para la Estabilización Emocional
Las terapéuticas más habituales han venido abordándose desde el psicoanálisis. La doble característica médica y psicoanalítica de muchos psiquiatras ha favorecido que este planteamiento siga teniendo un gran desarrollo.
Son, sin embargo, las terapias cognitivo- conductibles combinadas con el tratamiento médico las que parecen ofrecer mayores posibilidades de solución al problema.
COMO AFECTAN LOS TRASTORNOS DE LA PERSONALIDAD EN UN SER HUMANO
Los trastornos de personalidad son un conjunto de perturbaciones o anormalidades que se dan en las dimensiones emocionales, afectivas y de relación social de los individuos.
Un trastorno de personalidad se define como experiencias y comportamientos que difieren de las normas sociales y expectativas.
- LOS TRASTORNOS DE LA PERSONALIDAD SUELEN ESTAR "ESCONDIDOS" DETRÁS DE SÍNTOMAS como la ansiedad, la depresión, problemas como el alcoholismo, la alimentación, los problemas sexuales, y conflictos de pareja y laborales, entre otros.Los síntomas son la cara visible de los trastornos de la personalidad. La persona que tiene un trastorno de la personalidad no es en absoluto consciente de su forma de ser patológica, pero si sufre los síntomas que produce.La persona que padece un trastorno narcisista de la personalidad no es consciente de su forma exagerada de reaccionar ante la crítica aunque sí es consciente de los síntomas ansiosos y del malestar que la situación le produce.
- LOS TRASTORNOS DE LA PERSONALIDAD SE CARACTERIZAN EN GENERAL COMO TRASTORNOS DE LAS RELACIONES INTERPERSONALES.Las personas que padecen un trastorno de la personalidad al no poder ser flexibles y adaptarse a las circunstancias de su entorno tiende a adaptar el entorno a ellos, es decir, tratar de influir masivamente en la conducta de los demás.Así, por ejemplo una persona con un trastorno histriónico de la personalidad puede exagerar un dolor de cabeza para recibir atención de los demás. Las demás personas responden a corto plazo a esta demanda para obtener atención pero a largo plazo tienden a rechazar a la persona porque se sienten "hartas".
- LA COMPLEJIDAD DE ESTOS TRASTORNOS REQUIERE UNOS CONOCIMIENTOS ESPECIALIZADOS QUE SOLAMENTE UN PSICÓLOGO EXPERTO POSEE.Los tratamientos tanto psicológicos como farmacológicos que solo actúan sobre los síntomas son completamente superficiales dejando el verdadero problema sin resolver ya que no van a la raíz de estos síntomas.Por ejemplo, el uso de tranquilizantes hace que una persona se relaje mientras los toma. Pero de ninguna manera ese tratamiento farmacológico va a la raíz de sus comportamientos y pensamientos funcionales , verdadero origen de su problema. Por ello cuando deje de tratarse volverá a sufrir los síntomas que padecía al principio. Además los tratamientos con tranquilizantes se caracterizan por tener efectos secundarios y en poco tiempo crean adicción y tolerancia. Con estos tratamientos sencillos lo que conseguimos al final es que los pacientes a la larga tengan dos problemas: un trastorno de la personalidad más una dependencia farmacológica innecesaria.
trastorno de personalidad obsesivo-compulsiva
trastorno de personalidad obsesivo-compulsiva
Es una afección de salud mental en la cual una persona está preocupada por las reglas, el orden y el control.
CAUSAS
El trastorno de personalidad obsesivo-compulsiva tiende a darse en familias, . La niñez y el medio ambiente de la persona también pueden jugar su papel.
Esta enfermedad puede afectar tanto a hombres como a mujeres, pero se presenta con más frecuencia en los hombres.
SÍNTOMAS
El trastorno de personalidad obsesivo-compulsiva tiene algunos de los mismos síntomas del trastorno obsesivo-compulsivo . Sin embargo, las personas con trastorno obsesivo-compulsivo tienen pensamientos indeseables, mientras que las personas con trastorno de personalidad obsesivo-compulsiva creen que sus pensamientos son correctos. Además, el trastorno obsesivo-compulsivo a menudo comienza en la niñez, mientras que el trastorno de personalidad obsesivo-compulsiva por lo regular comienza en los años de adolescencia o poco después de cumplir los 20 años.
Las personas que tienen tanto el trastorno de personalidad obsesivo-compulsiva como el trastorno obsesivo-compulsivo tienden a ser altamente exitosos y experimentan un sentido de urgencia respecto a sus acciones. Pueden llegar a estar muy molestos si otras personas interfieren con sus rutinas rígidas, pero tal vez no sean capaces de expresar su ira directamente. Las personas con el trastorno de personalidad obsesivo-compulsiva experimentan sentimientos que ellas consideran más apropiados, como la ansiedad o la frustración.
Una persona con el trastorno de personalidad obsesivo-compulsiva tiene síntomas de Perfecciones que generalmente comienzan a principios de la edad adulta. Dichas perfecciones puede interferir con la capacidad de la persona para completar tareas, debido a que sus estándares son muy rígidos. Ellas se pueden aislar emocionalmente cuando no son capaces de controlar una situación. Esto puede interferir con su capacidad para resolver problemas y formar relaciones interpersonales estrechas.
Otros signos del trastorno de personalidad obsesivo-compulsiva son, entre otros:
- Excesiva devoción por el trabajo
- Incapacidad para deshacerse de cosas, incluso si el objeto carece de valor
- Inflexibilidad
- Falta de generosidad
- Negativa a permitir que otras personas hagan las cosas
- Falta de deseo por mostrar afecto
- Preocupación por detalles, reglas y listas
PRUEBAS Y EXÁMENES
El trastorno de personalidad obsesivo-compulsiva se diagnostica con base en la valoración psicológica que evalúa los antecedentes y la gravedad de los síntomas.TRATAMIENTO
Los medicamentos pueden ayudar a reducir la ansiedad y la depresión a raíz de este trastorno. Se piensa que la psicoterapia es el tratamiento más efectivo para esta afección. En algunos casos, los medicamentos en combinación con psicoterapia pueden ser más efectivos que cualquier tratamiento por separado.EXPECTATIVAS (PRONÓSTICO)
El pronóstico para las personas con trastorno de personalidad obsesivo-compulsiva tiende a ser mejor que el de otros trastornos de la personalidad. La rigidez y el control del trastorno de personalidad obsesivo-compulsiva pueden prevenir muchas de las complicaciones, como el consumo de drogas, que son comunes en otros trastornos de la personalidad.El aislamiento social y la dificultad para manejar la ira que son comunes con el trastorno de personalidad obsesivo-compulsiva pueden llevar a depresión y ansiedad posteriormente en la vida.POSIBLES COMPLICACIONES
- Ansiedad
- Depresión
- Dificultad para avanzar en situaciones profesionales
- Dificultad en las relaciones interpersonales
CUÁNDO CONTACTAR A UN PROFESIONAL MÉDICO
Consulte con el médico o un profesional en salud mental si usted o alguien que conoce tiene síntomas del trastorno de personalidad obsesivo-compulsiva.
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